Hurones, ¿cuál es la mejor raza?

Esta es una de las preguntas más frecuentes. Existen mitos sobre cuál es el mejor y lo primero a saber es que todos son el mismo hurón, es decir, Mustela putorius furo. Si bien existen variedades o colores y líneas genéticas, ¿cuál es la mejor cuando existen ideas preconcebidas en torno a esto? Estas son las más comunes:

 

Los hurones con antifaz son más agresivos

Esto se basa en el hecho de que los de color sable (café oscuro, antifaz bien marcado, nariz pigmentada, patas y cola más oscura), se parecen mucho al hurón silvestre o turón que se encuentra en vida libre.

La realidad es que los hurones utilizados como animales de compañía comenzaron a ser domesticados en el 3000 a. de C., y fue en el siglo XX donde la variedad norteamericana comenzó a socializar fácilmente con el ser humano, sin discriminar algún color en particular y sin demostrarse que exista una relación directa entre su tono y el carácter.

Por otro lado, hay una relación entre individuos con cuello blanco y padecer sordera, por lo que cuando no se detecta y se maneja diferente, puede hacer creer que ese huron es agresivo; no obstante esta discapacidad, únicamente pide que sea manejado de forma distinta para llegar a un excelente grado de socialización. Por tanto, los que poseen el cuello blanco y no escuchan bien, no son más agresivos, sino que requieren de más tiempo y trato distinto para familiarizarse con un nuevo entorno.

 

Los hurones albinos son más delicados

Esta idea se fundamenta en la ausencia de color y por tanto, una mayor sensibilidad y riesgo ante los rayos del sol. En términos puros es cierto: los que carecen de color son más vulnerables, aunque no debemos olvidar que se convertirán en una compañía para vivir en interiores y no al aire libre, así que si los ejemplares se encuentran bajo la protección del hogar, será dificil notar mayor riesgo. 

 

Los hurones de talla pequeña son más inquietos

Este mito se basa en que al ser más pequeños, también les es más fácil meterse en un mayor número de espacios diminutos y recovecos de la casa. Lo cierto es que los hurones son sumamente tercos, inquietos y curiosos, así que sin importar su tamaño, a todos les encanta curiosear, husmear e investigar, así que mientras menor talla tenga, mayor será la posibilidad de meterse en espacios reducidos y de difícil acceso.

 

Los hurones de talla grande son más tranquilos

La realidad es que los machos suelen ser más relajados y debido a que son entre 30 y 40 % más grandes que las hembras, se refuerza la idea. Es importante saber que existen hembras de gran tamaño y no por eso son menos curiosas o intrépidas.

No existe un color o sexo de hurón que sea mejor. Lo recomendable es que cuando decidas incorporarlo a tu familia, convivas con todos los que estén disponibles y sientas con cuál haces clic.