¿Qué pasa si fumo cerca de mi perro?

¿Te has preguntado qué riesgo corre tu perro de padecer enfermedades que están relacionadas al tabaquismo en humanos? La convivencia cercana con los animales de compañía, en especial con los perros, hace a éstos susceptibles de padecer enfermedades causadas por los malos hábitos de sus humanos; un ejemplo claro son los riesgos que sufren las mascotas de fumadores.

 

 

¿Fumadores pasivos?

Es obvio que los perros no fuman, sin embargo, se comportan como fumadores pasivos. Es decir, ellos involuntariamente inhalan el humo proveniente del fumador o consumen las partículas residuales, a lo que se conoce como fumador pasivo del humo de segunda o de tercera mano. La OMS menciona que el consumo pasivo en México es del 38.8 % (que se refiere a niños y jóvenes expuestos al humo pasivo en el hogar). A continuación veremos las diferencias y similitudes:

Fumador pasivo de segunda mano: es el individuo no fumador que inhala la mezcla del humo del cigarro que se quema y de la corriente principal del humo que exhala un fumador. Los perros de estas personas que conviven estrechamente durante el consumo de cigarros de su humano son un ejemplo claro.

Fumador pasivo de tercera mano: incluye la inhalación de una mezcla de componentes semivolátiles encontrados en el humo de segunda mano que se asientan o se pegan a superficies de un espacio interior y luego son liberados nuevamente al aire; también se da por el consumo por vía oral de estas partículas de humo depositadas en superficies como, por ejemplo, su pelaje durante el acicalamiento.

Por otra parte, también tienen tendencia a morder o chupar artículos que no son alimento, por lo que ingieren o inhalan más polvo que los adultos humanos. Se cree que los perros tienen aun mayor exposición debido a su tendencia al acicalamiento, siendo su pelaje una superficie para la deposición de estas partículas del humo de cigarro.

En suma, todos estos factores de riesgo han llevado a los investigadores en tabaquismo a evaluar sus efectos en canes, considerándolos incluso como centinelas que pueden alertar sobre los riesgos del tabaquismo en la salud de niños.

 

 

La exposición de los canes al humo de tabaco

  • Aunque en estudios clínicos ha sido difícil de probar, se ha asociado con el aumento en el riesgo relativo de cáncer en pulmón, cavidad nasal y senos paranasales, comparado con aquellos ejemplares que viven en casas libres de humo. Históricamente se han propuesto diferentes tipos de cáncer en animales, no obstante muchos de estos estudios no son concluyentes; un ejemplo es el cáncer de vejiga o el de cavidad oral.
  • Por otro lado, su asociación con tos crónica no ha sido confirmada, pero se cree que también puede ser un factor de riesgo.
  • Una alteración adicional que ha sido reportada es la dermatitis atópica. Se trata de una enfermedad que se caracteriza por lesiones en la piel causadas por alérgenos o sustancias que el cuerpo reconoce como ajenas y que causan comezón.
  • Otros compañeros en casa son los gatos, en los que se ha demostrado una asociación en la exposición al humo de cigarro con mayor riesgo de presentar linfoma, un tipo de cáncer generado en las células de defensa del cuerpo.

 

 

Medidas preventivas

No fumar cerca de ellos, no hacerlo en habitaciones cerradas o a la cual ellos también tienen acceso (incluido el automóvil), evitar que nos lengüeteen (sobre todo después de haber estado expuestos al humo del cigarro).

 

Finalmente, te recordamos que la OMS (Organización Mundial de la Salud) informa que en la actualidad, el consumo de tabaco es la principal causa de mortalidad humana evitable en todo el mundo: ningún otro producto es tan peligroso ni mata a tanta gente; hay que tener muy presente que en perros la exposición ocurre por inhalación de partículas generadas por la combustión del cigarro o del humo que exhala el fumador, absorción por la piel e ingestión de partículas residuales de humo a través del lamido del pelaje. Debemos evitar estas vías de exposición para reducir los daños que les podemos causar por nuestros malos hábitos.