La mantis religiosa

Conocida así por el aspecto de sus miembros delanteros, los cuales simulan la posición de las manos de una persona mientras está rezando, la mantis religiosa es un insecto de la familia Mantidae que se caracteriza por ser carnívora y muy buena para cazar. A continuación te decimos los datos más importantes sobre este hermosos insecto:

 

 

  • Es originaria de Europa y Asia, aunque en la actualidad la podemos encontrar en Norteamérica y algunas regiones de Sur y Centroamérica.
  • Mide entre 5 y 10 cm de largo (la hembra de esta especie es más grande que el macho), tiene un tórax alargado y un par de antenas situadas arriba de los ojos. Se caracteriza por tener tres ojos sencillos que se encuentran entre un par de ojos compuestos. Las patas delanteras muy características y fuertes, tienen espinas que le permiten atrapar, sostener y retener a su presa mientras la devoran.
  • El color de la mantis religiosa es variable, depende mucho del entorno en que se encuentre, pero suele ser entre verde y café, pasando por varias tonalidades. Estas características le permiten camuflarse muy bien en su hábitat natural y protegerse de sus depredadores.
  • Alimentación: es meramente carnívora, se puede alimentar de grillos, saltamontes, polillas, moscas y más. Incluso se sabe que en ocasiones llega a comer algunos reptiles y anfibios pequeños. Es un insecto de hábitos diurnos y solitarios, pero muy diestro para realizar sus actividades de caza y apareamiento.

 

 

Promedio de vida

Alrededor de un año; nace por medio de cientos de huevos que la hembra oviposita. Cuando son crías o juveniles tienen el mismo aspecto que una mantis adulta. 

 

Reproducción

La hembra segrega feromonas para atraer al macho; esta será la única ocasión en que convivan. El apareamiento puede durar hasta dos horas y, aunque en muchas ocasiones el macho resultará devorado por la hembra, quien comenzará por comer su cabeza, aun así aquel no perderá la oportunidad de aparearse.

Las hembras ovipositan entre 100 y 300 huevecillos durante el otoño. Los huevos se guardan en un saco parecido a la espuma llamado ooteca, la cual los protegerá para después eclosionar. De los cientos de huevecillos, solamente algunos pocos sobrevivirán, ya que entre hermanos se lleva a cabo el canibalismo juvenil.

 

 

¿Animales de compañía?

En la actualidad la mantis religiosa se puede encontrar como animal de compañía no convencional, ya que al ser un insecto relativamente grande y muy bello, llama mucho la atención. Para tener una como mascota se requiere de un hábitat que cumpla con características muy similares a las de su entorno natural. Debe estar compuesto por un área con ramas, pajas o arbustos donde pueda camuflarse, simulando así su entorno, donde pueda sentirse protegida y sin estrés. Pero tampoco debe ser muy grande para tener la posibilidad de cazar a sus presas.

 

Es importante que tomes en cuenta que el mundo de los insectos es muy diferente al de cualquier otro animal de compañía no convencional: también sufren enfermedades y se necesita de la asesoría de un experto en ellos para tenerlos en casa.