10 cuidados para perros de la tercera edad

El tiempo no pasa en vano, y así como nosotros envejecemos, lo mismo pasa con nuestras mascotas, por eso es importante brindarles los mejores momentos en esa etapa de vejez; con los siguientes datos podrás ofrecerle un mayor bienestar.

 

  • Adecuar el espacio

 

Los perros ancianos o seniles pueden presentar dificultades para mantenerse en pie en lugares resbalosos como las baldosas, o pueden tener problemas para subir y bajar escaleras. Es muy importante que ayudes al tuyo a estar confortable en su hogar, por lo que puedes colocar en los lugares más riesgosos y en escaleras, algunas tiras de papel antiderrapante.

 

 

Es muy probable que también le cueste trabajo subir y bajar de la cama o sillones, si es que tiene permitido subir a ellos, por lo que colocar escalones para que pueda acceder fácilmente a la cama sería lo ideal, además puedes completar su comodidad poniendo camas mullidas en el piso. Esto también aplica para subir y bajar del auto, es mejor lo cargues para subir, pero si es un perro grande y pesado puedes traer en la cajuela un escalón para ayudarle a trepar.

 

  • Cambiar la dieta

 

Los perros de más de siete años son diferentes a cuando eran más jóvenes. Su nueva dieta debe provenir de fuentes más digestibles, ya que las microvellosidades intestinales se van acortando y atrofiando, por lo que disminuye su capacidad de absorción.

La comida para ejemplares de edad avanzada debe contener menos grasas; debes cuidar que al no ser tan activo tu amigo canino suba de peso, lo cual tiene muchas consecuencias negativas en su salud, como dolores articulares o enfermedades en el sistema circulatorio. 

 

 

  • Revisar su dentadura

 

La enfermedad periodontal es muy común en esta especie desde los dos años de edad, así que cuando cumplen siete años y si no se ha procurado una profilaxis dental, es casi seguro que sus dientes estarán llenos de sarro. Conforme la placa dentobactariana se va acumulando en estas piezas y dentro de las encías, se forman piedras de sarro (odontolitos) que impiden la entrada de oxígeno a la parte libre de las encías, lo que provoca que las bacterias anaerobias se repliquen y maten al tejido.

 

 

A la larga esto hace que la boca del perro se enferme haciendo que las encías sangren, se retraigan y las piezas dentales se aflojen y caigan; en el proceso el animal presenta mal olor, sangrado de las encías, salivación excesiva, dolor e imposibilidad para comer, lo que hará que baje de peso y carezca de los nutrientes necesarios para enfrentar otras enfermedades, todo esto sin contar que las bacterias que están en contacto con la sangre que irriga la boca, entrarán al sistema sanguíneo y viajarán hasta infectar corazón, hígado, riñones y otros órganos.

 

  • Tomar muestras de sangre

 

Las revisiones veterinarias deben ser más completas, donde los exámenes de rutina incluyan el chequeo de la próstata (en el caso de los machos) y la revisión de las glándulas mamarias (en las hembras). Sin embargo revisar ocasionalmente el funcionamiento hepático y renal es recomendable, recordemos que muchos animales pueden esconder algunos signos de enfermedad para no parecer vulnerables.  

 

  • Identificar dolores articulares

 

La enfermedad articular degenerativa es un padecimiento común en perros viejos, por lo que se recomienda tratar el dolor y la disfunción asociada con la enfermedad. Algunas recomendaciones según la WSVA (Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeñas Especies, por sus siglas en inglés) incluyen: la intervención quirúrgica, la terapia analgésica, la terapia farmacológica local (transcutánea, intraarticular), ejercicios caseros, ejercicios terapéuticos de soporte clínico, control del peso, suplementación nutricional, masajes, acupuntura, terapia con láser, terapia con frío/calor, estimulación eléctrica neuromuscular, estimulación eléctrica transcutánea y movilización articular.

 

  • Identificar si sufre de “Alzheimer”

 

El síndrome de disfunción cognitiva (SDC) se podría considerar el equivalente del Alzheimer en los animales, y es uno de los principales trastornos del comportamiento geriátrico. Los signos principales que puedes observar son: conducta de eliminación inadecuada, alteraciones en el ciclo sueño-vigilia, inquietud, menor actividad, pérdida de curiosidad, mayor rigidez, intolerancia al ejercicio, reacciones más lentas en el cumplimiento de órdenes, disminución de la interacción social hacia los miembros de la familia, mayor irritabilidad o agresividad, desorientación, menor habilidad para reconocer gente conocida.

Además de lo anterior, hay menor respuesta a sensaciones internas, problemas para desarrollar conductas previamente aprendidas, fijar la mirada en el espacio o las paredes, dificultad para encontrar la puerta (parece que se extravía o queda atrapado en esquinas), cambio en hábitos alimenticios,  a veces se le olvida que iba a su plato de comida a comer, mayor sed, jadeo excesivo, entre otros. El promedio de vida después de diagnosticar SCD llevando un buen tratamiento, puede ser entre 1.5 a dos años.

 

 

  • Aceptar que irá perdiendo sus sentidos

 

Es normal que los órganos de los sentidos dejen de funcionar, por lo que muchos canes de edad avanzada se quedan sordos o ciegos. Esto puede ser más angustiante para sus responsables que para los mismos perros, así que no te preocupes mucho por eso: generalmente se adaptan muy bien, sólo ten cuidado de no cambiar de posición los muebles, dejar cosas tiradas por ahí (si está ciego) o si se está quedando sordo, trabaja las señales visuales y asegúrate de que te vea cuando le hablas.  

 

  • Tratar enfermedades que presente

 

Anteriormente hablamos de las principales enfermedades que podemos observar en los perros de edad avanzada, pero además de aquellas que pueden llegar a ser las más comunes, los animales geriátricos pueden presentar diversas afecciones que deben ser atendidas, como:

Incontinencia urinaria. Es posible que estos ejemplares desarrollen un piso pélvico débil o tono de vejiga deficiente que podría ocasionar el goteo de orina; puedes resolverlo poniéndole un pañal o acondicionado el lugar en el que pasa más tiempo colocando un sustrato o piso fácil de limpiar.

Otras enfermedades de las que debes estar alerta:

  1. Diabetes mellitus
  2. Enfermedades cardiovasculares
  3. Cataratas
  4. Tumores
  5. Queratoconjuntivitis seca
  6. Hipotiroidismo
  7. Cálculos en orina
  8. Síndrome de Cushing
  9. Anemia

 

  • No introducir cachorros a la familia

 

A veces algunas personas deciden adoptar un amigo para que el viejito se sienta acompañado; sin embargo, traer a un cachorro juguetón y encimoso es una muy mala idea, pues será molesto, estresante y en ocasiones hasta doloroso físicamente tener a alguien así con quien lidiar. Mejor permite que sus últimos días sean lo más tranquilos posibles y enfócate en darle mucho amor y realiza con él actividades que le gusten bastante.  

 

 

  • Prepararse para la despedida

 

En la vejez tenemos que pensar que habrá que decirle adiós a nuestro mejor amigo canino. Si está enfermo, comienza con platicar con tu Médico Veterinario sobre su diagnóstico, tratamiento,  pronóstico y las alternativas existentes. De forma paralela, fíjate en las siguientes actitudes y comportamientos para tomar la decisión adecuada en el momento correcto.

Puedes llevar un registro en el calendario, marcando ahí con una cruz si un día estuvo muy adolorido o deprimido, si en general no fue un buen día para él, o con una palomita si tuvo un buen día sin dolor y feliz. Al final de una semana, una quincena o un mes, puedes hacer un recuento de los días buenos y los malos; así podrás evaluar de una manera un tanto más objetiva la calidad de vida que lleva tu perro en un periodo de tiempo determinado.

 

Recuerda que el perro en esta etapa de su vida necesita mucho amor, cariño y comprensión, no busques la “salida fácil”, él te lo agradecerá. Y cuando llegue el momento final de despedirte de tu mejor amigo, de tu leal compañero, no será fácil, pero dentro de ti sabrás que hiciste lo mejor que pudiste y él te lo agradecerá donde quiera que esté.