Munchkin, el  gato que nunca crece

Los felinos son sorprendentes y algunos destacan entre todos, ya sea por su pelaje o alguna característica particular, tal es el caso de la raza Munchkin, cuyas patas cortas y su adorable comportamiento la han convertido en la favorita de muchas personas.

 

¿De dónde proviene?

Este pequeño felino es el resultado de una mutación genética totalmente natural. Los gatos de patas más cortas han estado siempre presentes y han sido vistos en Europa en numerosas ocasiones, desde Rusia hasta Gran Bretaña. De hecho se sabía que existía una gran colonia en el Viejo Continente que se perdió de vista debido al inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Aunque por desgracia esos gatos no sobrevivieron a la guerra, para 1953 se reportaron felinos con características de enanismo en Stalingrado, Rusia. Para 1964, en la ciudad de Westbury, Nueva York, Ellen Kasten encontró un gatito de este tipo al que llamó Little One (Pequeño), aunque no lo reprodujo. Y para 1970, fueron reportados más felinos de patas cortas en Nueva Inglaterra.

Sin embargo, la raza no se había documentado y quedó como una anécdota más. No fue sino hasta 1983, cuando Sandra Hochenedal, una maestra de música de Louisiana, Estados Unidos, adoptó a dos gatas preñadas que encontró. Una de ellas dio a luz a dos mininos de patas cortas, a quienes llamó babylegs, y a partir de ese momento se dio una mejor documentación de ese detalle físico que los hacía particularmente tiernos.

De esos dos gatitos nacidos de aquella camada provienen los gatos Munchkin que son criados en la actualidad. Se llamaban Blackberry y Toulouse; uno lo conservó Hochenedal y el otro se lo regaló a su amigo Kay LaFrance, responsable del nombre de la raza, llamándolos así porque le recordaban a las personas de talla pequeña que son mencionados en la novela El mago de Oz, y que eran habitantes de Munchkinland.

En 1991 estos pequeños gatitos fueron presentados al mundo en el programa “Good Morning America” por la jueza de concurso y presidenta del comité de genética de la TICA (siglas en inglés de la Asociación Internacional del Gato) Solveig Pflueger, quien junto con el Dr. David Billier, jefe del Departamento de Radiología del Colegio de Medicina Veterinaria en la Universidad Estatal de Kansas, llevaron a cabo estudios de conducta en estos felinos e indicaron que al contrario de razas caninas con una condición similar (como el Corgi o el Dachshund), no tenían problemas de espaldas asociados.

En septiembre de 1994 el Munchkin fue aceptado dentro del programa de desarrollo de razas nuevas y obtuvo el estatus en mayo de 2003 por parte de la TICA. Estos felinos son tan capaces y ágiles como sus congéneres de mayor altura: pueden saltar, correr y esconderse tan bien como cualquier otro.

¿Cómo distinguir a un gato Munchkin?

Ver sus patitas cortas es suficiente para notar que se trata de un minino diferente al resto, pues en general viene en todos los colores. Según la TICA existen dos variantes, de pelo largo y de pelo corto, pero las variaciones de colores son tan grandes como en el resto de razas.  

Son gatos enanos que pesan entre 2 y 4 kg, en donde los machos suelen ser un poco más grandes que las hembras y en ocasiones se nota una ligera inclinación en sus patas, mientras que las delanteras pueden ser un poco más largas que las traseras.

Dulces y hogareños

Aunque la cortedad de sus patitas los hacen bastante tiernos, su carácter es una razón por la que cualquier persona caerá rendida ante sus encantos, pues son muy hogareños y dulces que disfrutan de la compañía y adoran ser mimados. Son perfectos para vivir en el hogar, pues son sociables con otros felinos, con niños e incluso con perros, y a pesar de su enanismo son muy activos, por lo que su tamaño no será un impedimento para verlos saltar y correr por todos lados.

¿Qué hay de su salud?

Los Munchkin no presentan problemas notorios que los pongan en peligro. A diferencia de algunas razas de perros, su crianza no ha demostrado padecer de problemas físicos y suelen ser gatos tan longevos como el resto. No obstante cuando alcanzan la vejez, algunos llegan a presentar lardosis, un problema de hundimiento en la columna vertebral, o pectus excavatum, un trastorno de la pared torácica que provoca que el esternón se hunda y dificulte la respiración; pero no es algo que ocurra debido a su enanismo, pues son problemas de salud relativamente comunes en todos los felinos de edad avanzada.

Para tener un gato Munchkin saludable sólo hay que seguir los cuidados normales que se tienen con cualquier felino, alimentarlo correctamente según su edad, cuidar que no suba demasiado de peso y que se mantenga  bien nutrido, así como cepillarlo al menos una vez a la semana y mantenerlo activo, para que su salud no se deteriore.

Adorables y famosos

Aunado a sus adorables movimientos de gato bebé, no es de extrañarse que algunos se hayan convertido en estrellas de las redes sociales como Albert, un Munchkin de Instagram que tiene más de 560 mil seguidores y ha conquistado al mundo con sus adorables ojos azules y patas cortas blancas.

Si los gatos son tan populares es sin duda debido a sus adorables características y maravillosas personalidades, sin embargo, estos pequeños de patas cortas tienen la ventaja al conquistarnos, pues además de ser eternamente tiernos, como un cachorrito, tienen un carácter afable, cariñoso y adoran ser mimados. Para tener a un pequeño Munchkin habría que buscar entre los pocos criaderos que existen de la raza, aunque siempre es mejor adoptar a cualquier gatito que requiera de un buen hogar.