¿Tu mascota tiene mal aliento?

El mal aliento o halitosis, es muy común en animales de compañía. Además de que ellos no pueden realizarse una limpieza dental diaria para controlar problemas de la cavidad oral, esta no es la única causa para la presentación del mal aliento.

La enfermedad más común en perros y gatos es la periodontal, ya que a partir de los dos años de edad el 90 % de estas especies sufren de algún grado de este padecimiento. Dentro de la cavidad oral no sólo se encuentran las piezas dentales, sino además está la lengua y otras estructuras como tonsilas (es decir, tejido linfoide o de defensa del organismo, conocido de forma coloquial como “anginas”), glándulas salivales, entre otros que, si llegaran a presentar alguna lesión, podrían ocasionar un cambio en el aliento y por tanto, mal olor.

Infección en las encías

Con la presencia de la enfermedad periodontal, se lleva a cabo una lesión en el tejido de soporte de los dientes; de inicio la placa dentobacteriana, compuesta por células de la boca, bacterias, restos de alimento, entre otros, se agregan y depositan entre la encía y el diente ocasionando inflamación.

Con el tiempo además de la inflamación de la encía se presenta una retracción de la misma, dejando ver poco a poco la raíz de las piezas dentales, además se lleva a cabo un cambio en el tipo de bacterias que afectan esta lesión (las bacterias iniciales son de un grupo llamado Gram positivas, debido a su tinción) por otras que tienen como característica producir gas.

Es este gas, junto con el tejido afectado, lo que produce un olor desagradable que percibimos como mal aliento y que en ocasiones es lo que nos lleva como propietarios de una mascota afectada a llevarla a revisión con el Médico Veterinario para la realización de una limpieza dental.

En el caso de enfermedades periodontales avanzadas puede ser necesaria, a decisión del veterinario, el empleo de antibiótico previo a la limpieza dental; es importante recalcar que durante el uso de este medicamento el olor disminuirá, pero al retirarlo regresará, por lo que es importante que la medicación se emplee antes, durante y después de la limpieza.

Otras complicaciones

Como se dijo antes, las mencionadas no son las únicas causas del mal aliento. Otras pueden ser la presencia de infecciones o abscesos como consecuencia de morder piedras o palos, con el consecuente riesgo de producir lesiones que podrán infectarse y ocasionar nuevamente la halitosis.

Hay otros problemas que pueden ocasionarla y es importante no sólo mencionarlas, sino tomarlas en serio, ya que se asocian principalmente a problemas de órganos internos como el hígado y los riñones.

Riñones: cuando son los afectados como en el caso de la enfermedad renal crónica, no es posible eliminar los productos que de forma normal salen del organismo por medio de la orina, lo cual hará que incluso el aliento muestre un olor a esta secreción.

Hígado: este órgano tiene muchas funciones dentro del organismo, entre ellas la desintoxicación de sustancias presentes, así como el manejo de las proteínas. Sin embargo, en caso de enfermedad sus funciones no son las adecuadas y se almacenan sustancias que son el resultado del metabolismo de productos como las proteínas, dando como resultado una acumulación de urea, la cual también ocasionará un olor parecido a la orina.

Páncreas: una de sus enfermedades más comunes es la diabetes mellitus, padecimiento en el cual el organismo no puede hacer un manejo adecuado del azúcar de la sangre (glucosa), y por lo tanto, no puede tener disponible energía para el organismo. Entonces lo que sucederá es que el cuerpo utilizará sus reservas de grasa y la masa muscular para producir la energía que se necesita; esta es la razón por la que un ejemplar que sea diabético puede perder peso.

Con el empleo de las grasas para la obtención de energía, el hígado trabaja para poder metabolizar las mismas, pero sus productos secundarios se conocen como cuerpos cetónicos: el incremento de estos cuerpos se considera un caso de urgencia médica, ya que puede llevar a la muerte del animal afectado. Ahora bien, cuando los cuerpos cetónicos aumentan se produce un cambio en el aliento y se dice que tiene olor a manzanas; este mismo proceso y resultado se lleva a cabo en ejemplares que tengan sobrepeso y que de forma repentina dejen de comer, ya que para la obtención de energía el organismo empleará a las grasas de reserva, produciendo, como en el caso de la diabetes mellitus, los llamados cuerpos cetónicos y por lo tanto el cambio en el aliento (olor a manzanas), el cual es característico de la cetosis o presencia de cuerpos cetónicos.

Lamentablemente no siempre suele dársele la importancia que reviste el aliento o el olor de la boca con respecto al estado de salud de nuestras mascotas y como hemos visto, es primordial. Como siempre, la prevención y consulta médica oportuna, son la clave.

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