10 señales que indican que tu perro necesita salir a caminar

Los perros, una vez que son capaces de predecir a qué hora comen, salen a pasear o juegan con ellos, no se estresan y pueden llevar una vida tranquila. No tienen reloj, pero aprenden muy bien a identificar patrones, por ejemplo, qué significa cuando te pones zapatos de vestir y tomas las llaves del auto, cuando regresas a casa a comer, en fin.

Poco a poco reconocen todas estas claves y logran hacer un mapa mental de tu día e incluso tu semana, ¡es tan sorprendente que pensarías que tienen tu agenda! Estas son 10 señales inequívocas de por qué tu perro requiere de ese paseo:

 

  1. Ha ganado peso. Puedes identificar su estado corporal en escalas preestablecidas que indican si está en condición óptima, o muy delgado u obeso. Para ello, ponte de pie junto él, obsérvalo de costado y desde arriba. En una condición corporal ideal notarás una cintura definida, como un reloj de arena, y al palpar las costillas con los dedos debes ejercer un poco de presión para sentirlas. Si no es así y se nota recto o incluso redondeado de esa zona, y al palparlo en el costado debes ejercer mucha presión para sentir las costillas, es momento de salir a caminar con él.

 

  1. Presenta problemas urinarios. Si sólo orina o defeca cuando lo sacas a caminar y entre un paseo y otro pasa mucho tiempo, puede enfermar por aguantarse demasiado. Orinar ayuda a limpiar las paredes de la uretra, eliminando bacterias que pudieran subir hasta la vejiga. Si tu perro se enferma continuamente es necesario que salgas a caminar con él con más frecuencia.

 

  1. Ansiedad general. Vocaliza, chilla aun en presencia de las personas, presenta nerviosismo en general, se lame los labios o al aire continuamente, camina de un lugar a otro sin un fin aparente o de manera errática. En cualquiera de esos casos realiza una consulta de conducta con un Médico Veterinario especializado en etología, pero mientras tanto aumenta el ejercicio: camina al menos media hora a un paso constante y si puedes, corran juntos.

 

  1. Ansiedad por separación. Presentará una gran angustia al ser dejado solo, y en casos graves ocurrirá incluso cuando su figura de apego esté presente, pero se mueve a otra habitación o no le presta atención. Si crees que tu amigo animal pudiera padecer de ansiedad por separación, busca consejo de un etólogo y mientras tanto sería ideal que salga a caminar con alguien más para ayudarle a establecer lazos con otras personas.

 

  1. Aumento de la irritabilidad. Ocurre cuando tu perro se nota molesto, aunque ya lo revisó un veterinario y no detectó algún problema médico.

 

  1. Caminar en círculos. Este es un signo de problemas obsesivo compulsivos; como podrás imaginar, es necesario ver a un etólogo urgentemente, además de salir a caminar y trotar mucho con él.

 

  1. Autolesionarse. También es un problema obsesivo compulsivo. No trates de interrumpirlo tocándolo o hablándole, pues esto reforzará la conducta; es mejor que trates de hacer un ruido usando un objeto como una lata de refresco llena de piedras o un espray de aire comprimido, pero no debe asociar el ruido a ti, sino a la conducta. Busca ayuda profesional y aumenta la actividad saliendo a caminar o correr mucho con él.

 

  1. Menor actividad. Si tu mejor amigo se muestra apático o con disminución del interés en acicalarse, puede estar deprimido, busca ayuda y caminen más.

 

  1. Se emociona. Cada vez que tomas su correa, él sabe que van a ir a la calle, lo disfruta y si ocurre que se niega a caminar de regreso a casa, es señal entonces que necesita salir a caminar más.

 

  1. ¡Es un perro! No esperes a que tu compañero canino presente algún problema de conducta para que te des cuenta que necesita salir a pasear, caminar o correr. Hacer ejercicio es sumamente importante para mantener su tono muscular, para que su cerebro se oxigene como se debe, en fin.

En resumen, la única razón por la que un perro no debería salir a caminar es porque tiene una restricción médica debida a una condición médica específica.