Tutorial: casa para ferales

¡Felicidades!

Si te has decidido a proteger a un gato o incluso a varias colonias de gatos ferales, el siguiente paso es construirles un refugio seguro y caliente, sobre todo para el invierno, y una estación de alimento y agua.

Recordemos que los gatos ferales no son gatos que gusten de vivir en interiores, por lo que meterlos a casa y tratar de hacerlos gatos domésticos es una misión imposible, además de una tortura para ellos. ¿Por qué no mejor dejarlos vivir en los jardines de la unidad habitacional, fábrica, parque u oficinas que ellos han elegido?

Sólo hay que asegurar su bienestar y alimentación.

Lo primero que necesitamos para construir los refugios es conocer la cantidad de mininos que habitan la colonia, de igual manera conocer bien el terreno en el que viven, cuáles son los rincones en los que suelen resguardarse, dónde cae el agua o se encharca al llover, qué lugar está más alejado de la vista de los humanos.

El material

El más fácil de conseguir, resistente y de buen precio es el plástico. En el súper mercado encontrarás contenedores plásticos grandes, es importante que tengan tapa y que su tamaño sea ideal para que quepa al menos un gato cómodamente. También necesitarás una hielera de unicel que quepa dentro del contenedor plástico, un poco de cinta para pegar y algo de paja.

 

Construcción

Primero hay que cortar casi en el centro de uno de los lados del contenedor plástico un círculo de aproximadamente 15 centímetros de diámetro, se puede hacer fácilmente con una navaja, teniendo siempre cuidado de no cortarnos ni de dejar bordes filosos en el plástico.

Después se mete la hielera de unicel, haciendo el mismo círculo en un lado para que embone con el del contenedor plástico, se pone la tapa de la hielera y se pega con cinta. Después colocaremos la paja en el espacio que queda entre la hielera y el contenedor plástico para evitar que se mueva la hielera y para conservar mejor el calor. Finalmente se pone la tapa del contenedor plástico y tenemos listo un refugio para ferales.

 

Otras opciones 

Si quieres ahorrarte los pasos anteriores siempre puedes usar alguna casa para perros que se venda en tiendas, si dentro de tus posibilidades está poder adquirir una o varias para tu colonia de mininos ferales, seguro ellos te lo agradecerán en las tardes lluviosas.

 

Por último 

Sea cual se el tipo de refugio que decidiste instalar, al colocarlos selecciona un lugar escondido, donde sea difícil el acceso a las personas.

Se recomienda colocarlos sobre una tarima o base plástica (las rejas de refrescos funcionan muy bien), esto con la finalidad de que al llover y encharcarse el agua no entre en los refugios. Una muy buena opción es asegurarlos entre sí o hacia una pared, árbol o cerca con una cadena para bicicleta.

Estos refugios son muy prácticos para que los mininos ferales puedan guarecerse de la lluvia o de los días soleados, de igual manera les brindan seguridad, ya que pueden ocultarse del humano desconocido.

 

¿Listo para construir?

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