¿Qué entrenador me conviene?

A la hora de acercarte con un entrenador, lo primero que tienes que hacer es cerciorarte de que utiliza técnicas libres de violencia y con herramientas eficaces de entrenamiento. Busca a alguien calificado y, de preferencia, con un amplio bagaje de estudios (¡un entrenador también debe prepararse!). De esa forma, evitarás a los falsos guías que carecen de ética y que incluso representan un peligro para tu mascota.

Ahora bien, si fue a través de una recomendación o lo hallaste después de una búsqueda exhaustiva en la red y es alguien que a tu juicio te parece capacitado, la siguiente es una serie de preguntas que debes hacerle para asegurarte de que esa persona es la indicada para tu mascota y para ti.

¿Qué métodos de entrenamiento utiliza?

Se trata de una pregunta muy importante que incluso es el parteaguas entre elegirlo o no. Evita a los instructores que utilicen frases como “líder de la manada”, o que sugieren que tu perro es “dominante”. Tal vez te parezca extraño el comentario, pero por lo general aquellos que utilizan esa terminología, en realidad están evidenciando una ausencia grave de conocimientos sobre el comportamiento canino.

Está bien que los propietarios deban de mostrar liderazgo a sus perros, pero en la comunidad real de entrenadores caninos, y de acuerdo con los más recientes estudios, ese tipo de frases sólo la utilizan entrenadores de la vieja escuela que se han mantenido al margen de los más recientes estudios, de los hallazgos en el tema, esto es, de las técnicas positivas (dar un premio –golosina, juguete, apapacho- cuando el animal hace algo correctamente).

 ¿Por cuánto tiempo ha sido entrenador canino?

Es muy válido que se lo preguntes. Es importante saber cuántos años lleva entrenando perros, cuántos perros ha entrenado en promedio en todo ese tiempo y, algo importantísimo, indagar sobre su conocimiento de las diferentes razas y los comportamientos instintivos asociados a ellas.

¿Ha cursado talleres o diplomados (educación continua) sobre el tema?

Es primordial que tu entrenador se mantenga actualizado, de preferencia año tras año. Los avances y descubrimientos de la ciencia, acerca de cómo aprenden los animales, ocurren día a día. Dichos avances nos ayudan a seguir aprendiendo y a mejorar, utilizando métodos efectivos y sin violencia. Un entrenador que no se actualiza, quedará rezagado y seguirá utilizando técnicas no aptas (y hasta dañinas) para tu mascota.

¿Qué tipo de equipo utiliza?

Si el instructor utiliza collares de castigo o collares electrónicos, mejor retírate, porque en realidad no te está ofreciendo técnicas modernas y libres de violencia. Han pasado los años y finalmente hemos aprendido que dichas herramientas son poco efectivas y dañinas.

Ahora bien, ten cuidado con un entrenador que jalonea, golpea, patea o le grita a tu perro. Si esto sucede, busca a uno dispuesto a enseñarle a tu compañero canino sin causarle ningún tipo de dolor, miedo o intimidación. Ten cuidado: si el entrenador te dice que el collar o el tipo de técnicas que acabamos de mencionar no lastiman a tu perro, te está engañando.

¿Qué garantías ofrece?

Ten mucho cuidado con el entrenador que prometa maravillas y cientos de garantías en algunas sesiones. Sé realista: ¡no hay garantías en el entrenamiento canino! Esto no es para desanimarte, sino para que lo reflexiones: así como los humanos, los perros son seres vivos, no son máquinas de trabajo. Tienen personalidades y habilidades acordes con sus capacidades, por lo que todos aprenden diferente, en tiempos diferentes.

También busca que el entrenador esté dispuesto a asesorarte después del servicio prestado, para que no sientas que fue tiempo perdido si es que tu perro no realiza al pie de la letra lo aprendido en clases.