¡Entrenar sin dolor!

¿Por qué elegir un adiestramiento sin métodos aversivos o dolorosos? La pregunta parece obvia, pero aquí te explicamos porqué.

La domesticación de animales ha dado como consecuencia a lo largo de los años, cambios morfológicos, fisiológicos y conductuales, específicamente en los perros domésticos, como en su alimentación, los patrones de sueño, la docilidad; esto se dio porque tanto humano como cánido han necesitado de recursos similares y a veces los mismos.

Para ello, una especie de la otra debió observar las conductas y comunicarse aunque tuvieran lenguajes distintos, porque perseguían un mismo objetivo; al final el beneficio de actividades de cooperación es bilateral. Por miles de años hemos convivido tan estrechamente que el perro reconoce nuestros tonos de voz, así como gestos, estados de ánimo, compartimos emociones; por tanto, nuestra relación con ellos no sólo es de colaboración, sino afectiva.

Ambos somos sociables,  por lo que al vivir dentro de una misma casa, hay una enorme cantidad de recursos y éstos cambian constantemente, además cada quien tiene preferencias distintas; esto hace que no se establezca una relación de dominancia sobre los recursos, sino de compartirlos.

En la relación entre los perros hay conductas de deferencia, las cuales también presentan con nosotros y a su vez podemos enseñárselas ante diversas situaciones. Conociendo esto, ¿por qué habríamos de utilizar técnicas de sumisión o dominancia, si ellos saben comunicarse con nosotros, pueden entendernos, voluntariamente desean colaborar?

De lo que se trata es que ahora nosotros, como sus tutores, los observemos con mayor cuidado para entenderlos; en lugar de imponernos con fuerza o posturas de sumisión (que las entienden como agresión), esto sólo consigue que la relación basada en ello se deteriore y genere mayor agresión, además de que al utilizar herramientas que causan dolor y que ante una corrección de conducta en realidad se produce miedo, ansiedad y agresión, pero no necesariamente la conducta se controla o elimina.

Por otra parte, si bien el adiestramiento tampoco solucionará o controlará problemas conductuales, sí puede construir una comunicación basada en estados emocionales positivos.

Entre otras ventajas están:

  • Fomentar y mejorar la relación entre todos los que lo practican, ya que ambos en ese momento dirigen su atención uno hacia el otro
  • Se establece confianza porque la comunicación es predecible en ambos sentidos (humano-perro)
  • La mente se estimula, así el autocontrol, y desarrollamos habilidades para un mejor manejo de nuestro amigo canino