¿Cómo se entrena?

Cuando se identifica qué le gusta a nuestro cachorro, podemos emplear ese recurso para tener mayor interés de su parte. Debemos comenzar motivándolo, dándole el recurso una vez para que tengamos su atención y luego él tratará de conseguir lo que le gusta (refuerzo positivo); pueden ser trocitos de comida, un juguete, palabras en tono agudo y emotivo, juego, una caricia rápida y gentil, en fin, que cada perro tiene sus preferencias.

Ejemplo: hay que ofrecerle el reforzador frente a su nariz y ligeramente hacia arriba de su cabeza. Si se sienta, darle el refuerzo inmediatamente; la mano en esa posición se convertirá en una señal para esa acción, y una vez que hay constancia en la acción posterior a dar la señal, podemos introducir una palabra que asocie. O cada vez que realice una conducta o una acción que nos guste, reforcémoslo para que lo repita.

El comando de voz idealmente se debe decir una sola vez; si no lo realiza, hay que darle unos segundos para pensar, pero también puede ser que queramos avanzar demasiado rápido y aún no nos haya entendido. Si el comando lo decimos varias veces, aprenderá a que varias repeticiones son necesarias para que lo realice. Ya que lo ejecute adecuadamente, los reforzadores pueden brindarse de forma aleatoria.