El asombroso cambio de un oso

Llegado el otoño y las bajas temperaturas, los osos negros y pardos se preparan para cobijarse en cuevas donde pasarán toda su hibernación.

Antes de que este momento llegue, los animales deben acumular alimentos ricos en grasas, tantos como puedan, para lograr sobrevivir a las bajas temperaturas del invierno durante este letargo.

Resulta que en el Parque Nacional Katmai, situado en el suroeste de Alaska, vive una osa parda que tras semanas de alimentarse dio un cambio sorprendente.

¿Te atreves a verlo?

Fisiológicamente, la hibernación de los osos consiste en un estado de dormición o letargia invernal que hace descender el ritmo cardiaco de 40/50 hasta 10 pulsaciones por minuto, unas cifras que supondrían un estado crítico para el ser humano pero que para estos animales es completamente normal.