Exposiciones caninas: su origen

Las exposiciones caninas son conocidas por todos nosotros, en alguna ocasión hemos visto perros de concurso que cuidan su apariencia, sus poses, su alimentación e incluso aprenden algunos trucos fuera de lo ordinario, en estas exposiciones se aprecian los mejores ejemplares de cada raza, pero ¿de dónde viene esta costumbre y qué significado tiene para nuestros caninos?

Por supuesto que durante el siglo XVIII los nobles franceses brindaban un especial cuidado a sus mascotas caninas y contaban con personal especializado en conseguir una presentación digna de sus opulentos dueños. Por otro lado, la gente de menor alcurnia se conformaba con llevar a sus perros a puestos en plazas y mercados que ofrecían este servicio a un módico costo. A partir de 1859, cuando en Newcastle, Inglaterra, se organizó la primera exposición canina formal y de importancia en Europa, la estética de esta especie fue muy tomada en cuenta para la correcta  presentación de los canes en estos eventos que pronto tendrían como uno de sus objetivos principales el fomentar la crianza de perros de raza pura.

Al paso del tiempo, el amor de los canófilos por su raza favorita, junto con un bagaje cultural que se remonta miles de años, ha convertido a esta actividad en una muy productiva industria extendida en todo el orbe y ha sido tal su importancia que, a través de los siglos, también sirvió de inspiración a los artistas que la inmortalizaron en sus magníficas obras.