Esperanza, expectativa de vida y enfermedades geriátricas

La primera se refiere a la máxima posibilidad de vida de una especie (por ejemplo, 15 años en un perro de raza grande y 20 años en uno de talla pequeña; o 20 años en gatos); mientras que la expectativa de vida sería la probabilidad de años en vida, a partir de una edad señalada. Las principales enfermedades geriátricas son la diabetes, las enfermedades del corazón o los problemas endocrinos (por ejemplo, hipotiroidismo), o enfermedades asociadas a la no esterilización pronta (como la piometra en hembras).

No hay que perder de vista algunos puntos claves para la detección de enfermedades en perros y gatos: incremento en el consumo de agua, aumento en la cantidad de veces que orinan (posible signo de enfermedad renal); si está aislada (como en el caso de los gatos, que por lo regular no se mueven), podrían cursar alguna enfermedad que afecte a sus articulaciones. No hay que perder de vista las caídas, que pueden deberse a la falta de aporte de oxígeno, así como desmayos y lengua azul debido a alguna enfermedad cardiaca. Una detección oportuna puede ayudar a mantener y tratar enfermedades.

El Medico Veterinario se enfrentará a numerosas adversidades, sin embargo, con el desarrollo de la geriatría se pretende dar a conocer las ventajas de cómo conocer y entender el proceso de envejecimiento. Asimismo, se intenta generar un bienestar y calidad de vida en cuanto al entorno biológico del paciente, tratando de perfeccionar y afinar las habilidades médicas especialmente en fisiología, farmacología, etología, entre otras, para conocer las manifestaciones inespecíficas del envejecimiento, a lo que se llama de manera indiscriminada “síndromes geriátricos”.

Dentro de estos síndromes se encuentran el deterioro mental, la inestabilidad y las caídas, así como la incontinencia, las alteraciones de la marcha, el dolor, los cuidados paliativos y, sobre todo, el entender el momento por el cual se debe elegir la eutanasia, pero sin que exceda su uso. Por otra parte, sobre todo en cuanto a los animales de trabajo, entender que el proceso de jubilación no se traduce en el final de sus días, incluso cuando somos nosotros quienes determinamos en qué momento debe terminar su labor. Esto no debe ser así y por ello hay que fomentar los programas de adopción al final de los dias laborales del animal, sea perro o de otra especie, para que su vida sea feliz hasta el final siendo cuidado, querido e integrado en una sociedad.

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