Mente ocupada y enriquecimiento ambiental

Constantes retos y aprendizaje para nuestros perros colaboran en el mantenimiento de la capacidad cerebral de mantenerse activa (la llamada gimnasia cerebral). Conviene sacarlo de su usual funcionamiento, es decir, activar las partes que se encuentran dormidas y estimular el lado del cerebro que no se usa. El mito de que “perro viejo no aprende trucos nuevos” es falso.  Si bien la capacidad de aprendizaje está más dispuesta en los primeros meses y años de vida, ésta no desaparece en etapas de adultez e incluso vejez. Las técnicas de enseñanza con refuerzo positivo tienen aplicación durante toda la vida del animal como juegos y nuevos retos, que busque golosinas en juguetes ocultos en algún lugar: mantener su mente ocupada.

Enriquecer su ambiente, no solamente en la parte donde más tiempo pasa (patio, jardín, algún cuarto), procurando evitar la monotonía, con paseos variados, rutas nuevas. La intención del enriquecimiento ambiental es proveer de estímulos que generen bienestar y reduzcan la ansiedad. Dosificar los juguetes (para que no se acostumbre y pierda interés), espacios con plantas, pasillos y muebles de diferentes niveles a los que tenga acceso; diseñar el espacio en el que va a estar más tiempo

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