Un estudio olfatorio

El registro de olfatometría es una herramienta efectiva para el diagnóstico de la anosmia. Un estudio más avanzado propone un método de imagen por resonancia magnética en animales conscientes para ver las regiones activadas por los olores (los bulbos olfatorios y lóbulos piriformes se activan en canes anestesiados y conscientes, pero la corteza frontal se activa en los que están conscientes).

Los perros utilizan su gran capacidad olfatoria para reconocer individuos ya conocidos y relacionarlos como miembros de su comunidad, o a individuos nuevos o peligrosos; para localizar y orientarse a una fuente de alimento, evaluar su estado, tipo y calidad nutritiva; para detectar una pareja para aparearse; para reconocer un territorio demarcado odoríficamente y para detectar información del medio ambiente (peligros tales como humo, nivel de humedad), y relacionar el olor con el recuerdo de lo que representa.

Nuestros queridos perros tienen una enorme capacidad para reconocer diferentes tipos de olores, de captar estas sustancias odoríferas en proporciones ínfimas y a una mayor distancia que nosotros. Esto ha sido objeto de estudios, de historias impresionantes y admirables, y mucho de esto será abordado en otros artículos de esta edición. ¡Bienvenidos al maravilloso mundo del olfato canino!