Vikingo: un perro muy especial Pt. 2

A la fecha, Bocalán, la fundación que se dedica a mejorar la vida de las personas a través de perros de servicio, ha entregado ocho ejemplares en total: dos perros de terapia o facility dogs, y seis de asistencia. También cuenta con dos perros en entrenamiento intermedio, uno es para una niña de 12 años a quien le ayudará a detectar las bajadas de glucosa. Es un arduo trabajo por hacer y un largo camino por recorrer: un perro de asistencia está valuado en $ 200.000, porque se invierte en entrenamiento, alimento, medicinas, transporte, personal altamente calificado, atención, albergue, entre muchas otras cosas.

Volviendo a Vikingo, no fue nada fácil: era el peor portado del mundo, saltaba encima del personal que llevaba la comida para alimentar a los demás perros, y en suma era un desastre. Sin embargo, mostró tener mayor disposición al trabajo que otros perros, además de ser muy amoroso. Al rescatarlo no era la intención entrenarlo en ello, pero resultó excelente y fue entregado como parte de un protocolo de investigación en el área de diabetes tipo 1.

Desde el 2014 vive en Cozumel, acompañando a Diego, de 9 años. Cuando los niveles de glucosa bajan, Vikingo le alerta a través de un ladrido. Una vez le ladró varias veces una hora después de comer, al medir sus niveles eran bajos y gracias a Vikingo actuaron a tiempo y evitaron que la glucosa siguiera bajando. De casualidades afortunadas, de eso está aderezadas algunas historias, como la de Bocalán y Vikingo, quienes se encontraron en una de tantas calles del país, y que sin imaginarlo se convertiría en el primer perro de alerta médica de México.

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