El perro que identificó al ladrón

A lo largo de la Historia, otros perros han colaborado infinidad de veces en la captura de ladrones y ello se debe casi siempre a su prodigioso olfato. Baste recordar a aquel animal del que habló primero Plutarco (46-120), y después Claudio Eliano (175-235), del que cuentan que siendo el guardián de un templo en Atenas, una noche se percató de que un delincuente se había introducido al recinto sagrado para robar varias ofrendas preciosas y diferentes tesoros sacros invaluables.

El inteligente can hostigó constantemente, de día y de noche, al desventurado ladrón, hasta que después de varios días los ciudadanos, extrañados por el comportamiento del animal, reconociendo al perro del templo y enterados del sacrílego robo, cayeron en la cuenta de lo sucedido y capturaron al malhechor, castigándolo de manera ejemplar.

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