El olfato del beagle

De nariz negra y alargada en proporción al hocico, posee 220 millones de células olfatorias, por lo cual se le considera como una “nariz con patas”, porque una vez que se ha grabado un aroma, no lo dejará hasta encontrarlo.
Eso lo convierte en un perfecto perro de trabajo de detección de narcóticos, diversas sustancias y hasta dinero en los aeropuertos. Identifica hasta 50 aromas diferentes, y gracias a su aspecto amistoso y talla pequeña, puede olfatear a sospechosos y cabe casi en cualquier lugar para rastrear.

Si lo tienes desde cachorro, es importante que lo sociabilices desde las ocho semanas de vida, para tener un perro equilibrado. Esto es, que se acostumbre a diferentes personas, animales, ambientes, sonidos y experiencias.