Higiene felina: una manita de gato

La belleza del pelo y la piel van de la mano y, para mantenerse limpios, los mininos se pintan solos. Una conocida característica es su afán de acicalarse constantemente, al hacerlo ellos retiran el pelo muerto y las partículas ajenas; además con su lengua y sus manitas ayudan a esparcir por todo el pelo la secreción oleosa que producen las glándulas sebáceas, estos aceites ayudan mantener el pelo sedoso y brillante.

Además del aseo que puedan brindarle a su pelo y piel, es importante que nosotros les ayudemos. El baño en los gatos no es estrictamente necesario, a menos de que exista una motivación médica, o el minino se haya ensuciado con orina, heces o alguna otra sustancia que pudiera resultarle desagradable. Si decidimos bañarlos, es importante considerar que la frecuencia no debe ser mayor a un baño por mes, ya que de hacerlo más seguido, podríamos retirar los aceites del pelo y la piel, pudiendo favorecer que el pelo se caiga o que pierda brillo y sedosidad.

En ocasiones, principalmente cuando enferman, los mininos pueden ensuciarse la piel y el pelo con heces u orina, esto resulta muy desagradable tanto para el gato como para su propietario. Bajo estas condiciones, es muy importante que le ayudemos a asearse, para ello es recomendable usar las espumas para baño en seco, con las cuales basta aplicar una pequeña cantidad sobre el área que se desea asear y se frota suavemente con una toalla. Aunque el pelo no queda tan limpio en comparación con el baño convencional, las espumas ofrecen la ventaja de no mojar mucho el pelo y permiten limpiar áreas específicas del cuerpo.

Al igual que los seres humanos, los gatos también requieren de limpiar el área interna del pabellón auricular. Es muy importante que estemos al pendiente de las condiciones de la piel de esta zona (olor, cantidad, tipo y color del cerumen), ya que puede verse afectada por diversos padecimientos, principalmente por ácaros.