Piel, pelo y sus cuidados

La mayoría de los mininos están dotados de una capa de denso y hermoso pelo que cubre casi el cien por ciento de su piel. Gracias a su inigualable suavidad, podríamos pasar horas enteras acariciando y admirando el pelaje de nuestros gatos. Para mantener la piel y el pelo como a todos nos gusta, es necesario proveer a nuestros felinos de ciertos cuidados y mantenimiento. La piel es el órgano más extenso del cuerpo y además de sostener el hermoso pelaje de esta especie, juega un papel muy importante en diversas funciones fisiológicas. La más evidente es establecer una barrera impermeable entre el medio externo y los órganos internos, protegiéndolos de agentes medioambientales.

Pero también tiene otras funciones: participa en la síntesis de algunas hormonas, ejerce un rol muy importante para regular la temperatura y, aunque su función en este aspecto no es tan obvia como en las especies cuya sudoración es evidente, permite la termorregulación al ayudar a los mininos a perder o ganar calor. Esto significa que el pelo también contribuye a ayudar al minino a mantener el calor de su cuerpo, a proteger la piel de los rayos del sol, y junto con los músculos piloerectores, contribuye a la expresión del lenguaje corporal: cuando los gatos se ponen en postura defensiva, su pelo se eriza y los hace lucir más grandes y muy enojados.

 

Además de todo lo anterior, la piel es un órgano sensitivo sumamente importante, en ella se ubican los receptores nerviosos que les permiten percibir las caricias, el dolor, el calor, el frío, la comezón, entre otros. Sin embargo, la piel puede verse afectada por infecciones de hongos dermatofitos, bacterias, infestaciones parasitarias, alergias, problemas endocrinos, tumores. Y estas condiciones pueden afectar la calidad y la apariencia del pelo. Estos problemas pueden prevenirse o, en caso de ser necesario, tratarse si ponemos la atención y cuidados necesarios.