Un gato pulcro es un gato sano

Ya hemos dicho que los gatos son naturalmente pulcros, utilizan su lengua como un cepillo para mantener su piel y pelo sanos y relucientes, pero todo lo anterior no sólo se refiere a una mera cuestión de vanidad, sino que tiene mucho que ver con el bienestar de los mininos. El acicalamiento en ellos, además de hacerlos lucir bien y sentirse limpios, nos sirve a nosotros, como responsables, como un indicador de salud y felicidad, ya que al ser una conducta inherente a su naturaleza cuando están sanos, podemos inferir que algo no anda bien si injustificadamente dejan de asear su pelo.

Es por eso que notaremos cuando un gato esté enfermo: además de que puede perder el deseo de acicalarse, las características de su pelo cambiarán (puede estar anudado, sucio, descuidado). Pero en contraparte, también hay enfermedades que ocasionan que el gato se acicale demasiado, por lo que cualquier extremo debe ser atendido por un Médico Veterinario.

Ahora bien, aunque parezca que son animales autosuficientes y pueden ocuparse de su aseo, echarles una “manita de gato” no está de más. El grooming es una labor en la que podemos y debemos participar, ayudándoles con el cepillado, corte de uñas, baño y limpieza de su cara.