¿Lo que comen los perros afecta su comportamiento?

Al hablar de alimentación balanceada se deben tomar en cuenta diferentes aspectos para promover la salud del perro, donde no solamente es importante el porcentaje de proteína (como comúnmente se evalúa la calidad de los alimentos comerciales), sino se debe de tomar en cuenta la actividad física y mental, etapa de desarrollo, raza y tamaño, además de considerar que si bien no son lobos, su fisiología no ha sido modificada de tal manera de que puedan comer como si fueran  personas.

El qué, cómo y cuánto, afecta definitivamente y de manera muy compleja: la ausencia o exceso de nutrientes pueden modificar la conducta, el gusto por ciertos alimentos, la frecuencia, la cantidad y la calidad, los ingredientes que tengan algún efecto directo sobre el sistema nervioso central, entre otros, son factores que tienen influencia en el comportamiento.

Pensemos en ejemplos simples: un perro con hambre puede tornarse agresivo, ansioso; otro con exceso de alimentación (y quizá con sobrepeso), tendrá poca actividad física y poca disposición a aprender; ambos reflejan el impacto de la alimentación en la conducta.

Si mantener buenos hábitos alimenticios en nosotros es fundamental para un óptimo crecimiento y desarrollo, además de que influyen en todos los aspectos de la vida, lo mismo aplica para los perros, con la gran diferencia de que somos los responsables de proveerles alimento, por lo que es muy importante documentarse de las opciones disponibles para garantizar una nutrición acorde a cada etapa de desarrollo, pero considerando peso, tamaño y actividad física.