El singular “perro salchicha” o Dachshund

Algunas características del llamado “perro salchicha” son inconfundibles, lo conocemos por su alargado cuerpo y sus patas cortas, pero ¿qué sabemos de él? Aquí te dejamos un poco de información sobre este Dachshund, también conocido como Teckel.

Su característica figura

Esta peculiar fisonomía se debe a una mutación genética conocida como “bassetismo”, que es un tipo de acondroplasia, esto es, un trastorno en el crecimiento óseo de los cartílagos que provoca enanismo, especialmente en las extremidades. De aquí su peculiar apodo de “perro salchicha”, ya que su anatomía nos recuerda a este embutido.

 

Un gran campañero

El Dachshund es el perro ideal para cualquier persona. De tamaño más bien pequeño, es fácil mantenerlo en buena forma física sin ser muy demandante en cuanto a actividades recreativas, pero sobre todo cuenta con una personalidad encantadora: es amistoso, sociable y cariñoso. Es posible que en ocasiones pueda llegar a ser testarudo, pero ese comportamiento se puede modificar con facilidad, siempre y cuando tomemos el tiempo necesario para ello.

Este perrito es muy entendido. Su buen humor, además de la afinidad que logra con niños y adultos mayores, lo ha llevado a ser un can muy apreciado. Con buenos cuidados, visitas regulares al veterinario y la atención necesaria, puede llegar a ser muy longevo: su promedio de vida es de 15 años.

En cuanto a los cuidados, es un perro muy limpio; el de pelo corto no necesita mayor cuidado, pero el de pelaje largo demanda un poco más de atención (sobre todo por el cepillado), mientras que el de pelo duro precisa acudir a la estética canina para que reciba los cuidados necesarios.

Para hablar del propietario ideal de un Teckel, sencillamente debe ser alguien que disfrute del amor canino. Esta raza suele ser muy sociable, pero destina mayor atención a una persona en específico. Por otra parte es un sabueso muy lúdico, le encantan los juegos, dentro y fuera de la casa, pero no por ello es en exceso demandante.