¿De qué enferma el Dachshund? Enfermedades de los ojos

El Dachshund, también conocido como Teckel, se caracteriza por su buen temperamento, mirada tierna y expresiva, así como por su gran energía. Debido a la peculiar forma de su cuerpo también se le ha llamado “perro salchicha”; además presenta tres variedades de pelo: corto, largo y de alambre. Sin embargo, está predispuesto a padecer de ciertas enfermedades propias de la raza, como las que mencionaremos a continuación.

Enfermedades oculares

Glaucoma: es cuando se presenta un aumento de la presión intraocular del ojo. Y te preguntarás, ¿cómo es que ocurre esto? De manera normal el globo ocular tiene un rango de presión la cual varía entre los 15 a los 25 mm Hg, la cual está determinada por los líquidos que existen dentro del interior (humor acuoso, al frente del ojo, y humor vítreo en la parte caudal); estas sustancias tienen que cumplir con cierto ciclo de producción y desecho gracias al sistema ocular, y es cuando está afectado este ciclo cuando hay un aumento en la presión.

El glaucoma puede ser congénito, es decir, se nace con él, o bien se adquiere (secundario a inflamación intraocular, traumatismos, tumores, entre otros), ocasionando desde dolor ocular, aumento en el tamaño del ojo, opacidad de la córnea y agrandamiento de ésta, así como ceguera.

Es por este motivo que la revisión ocular debe realizarse al menos dos veces al año; en estas consultas el Médico Veterinario deberá revisar la presión del ojo con un aparato llamado tonómetro, además de examinar el fondo de ojo con el oftalmoscopio y así determinar que no a signos de esta enfermedad en tu compañero canino.

Atrofia progresiva de la retina: es una enfermedad degenerativa y hereditaria que se caracteriza por presentar signos a partir de los cinco años de edad, pero que se tiene desde el nacimiento. Para comprender mejor esta afección, es importante mencionar que en la retina existen fotorreceptores, que son unas células cuya función es captar la luz, los colores y las formas, habiendo dos tipos: los conos y los bastones.

Los primeros precisan mucha luz y distinguen los colores entre sí, por lo que son responsables de la visión fina; mientras que los bastones son más numerosos, necesitan muy poca luz porque son muy sensibles, y son los responsables de la visión nocturna. Estos fotorreceptores se van deteriorando de forma progresiva, por lo que la retina no tiene capacidad de captar la luz y, al no poder enviar información al cerebro, se va perdiendo la visión de forma paulatina.

Lamentablemente todavía no hay tratamiento para este padecimiento, por lo que la revisión ocular se recomienda hacerla dos veces al año, con el fin de detectar cambios tempranos en caso de que se llegue a presentar.