¿Cómo se demuestran cariño tú y tu mascota?

Parece mentira, pero al poco tiempo de convivir con nuestra mascota nuestra vida da un vuelco, se convierten en miembros de la familia y muchas veces hasta los familiares más reticentes se encariñan con ellos. ¿Cuáles son las muestras de afecto que podemos detectar en nosotros y en ellos? Aquí van algunas:

Hay confianza

Un perro o gato que confía en ti es aquel que muestra su pancita y permite lo acaricies. La panza de los animales es una parte muy susceptible y si te la muestra, siéntete afortunado. También te darás cuenta que confía en su hogar cuando toma siestas largas y profundas. Los ruidos quizá ya ni los escuche porque no llaman su atención, pues son parte de la vida cotidiana. Asimismo se acostumbrará a que salgas de casa sin importar el tiempo que tardes, no aullará ni se entristecerá cuando esté solo: sabe que siempre volverás.

Amor

Sin duda los humanos mostramos el cariño ofreciendo lo esencial a quien queremos. A tu perro o gato seguro no le faltará una camita, un juguete, alimento y atención veterinaria. Te aseguro que hasta tiene más de una cama, más de un suéter y muchos juguetes. No quiero decir que entre más cosas tenga, más lo quieres, sino que no le falta lo básico y, por lo tanto, es un animalito feliz porque no pasa la mayor parte del tiempo fuera del círculo familiar y tiene paseos diarios con correa. Tú eres feliz con su compañía y se lo demuestras con caricias o hasta breves masajes.

Él te ama a ti

Tu animal de compañía te ama si permite que lo acaricies, le gusta dormir contigo o hasta consiente que lo cargues. Sin embargo, hay compañeros peludos que no reaccionan como quisiéramos: no les gustan los besos o los abrazos, y eso hay que respetarlo porque es parte de su forma de ser. Posiblemente también podría sentirse intimidado: imagínate un pequeño ser que ve a un ser humano que lo mira a los ojos y le recarga una extremidad en su delicado cuerpo. Desde luego podría ser atemorizante.

Respeto

Es vital respetar su descanso, hora de comida y de juego, es decir, debes dejarlo ser animal. Sácalo de paseo cuanto sea necesario para que libere su energía, deja que su institno aflore cuando juegan y evita humanizarlo demasiado, finalmente son perros o gatos, son muy bellos por el simple hecho de ser animales, así que es sano respetar sus cualidades. 

Él te respeta a ti

Para saberlo, tiene que verte como el líder de la manada. Debe además ser equilibrado en sus emociones. Te permite salir a ti primero a la hora de un paseo, pues obedece tus indicaciones y conoce tu lenguaje corporal. No sólo te respeta, sino que respeta tu espacio y tus cosas; si no lo hace no es culpa suya ni lo hace por maldad; más bien es tu responsabilidad y quizá el mensaje que intentas enviarle no lo haces de manera correcta. No recurras a golpes o gritos, mejor pide ayuda a un experto (un etólogo o veterinario).