Estoy pensando en adoptar ¿cómo me preparo?

Antes de adoptar es muy importante que tomemos algunas medidas, para ello te dejamos un listado de recomendaciones que podrían ayudarte antes de lanzarte a tomar una decisión tan importante.

  • Investigar sobre la especie que deseamos adquirir.
  • Consultar a un veterinario o un especialista sobre sus cuidados, condiciones de mantenimiento y alojamiento, enfermedades, requerimientos sociales, ambientales, conductuales y nutricionales.
  • Analizar si nuestro estilo de vida nos permite tenerlo, ya sea un hogar unipersonal o multipersonal.
  • En caso de ser una familia, la adquisición debe ser un acuerdo en conjunto, ya que afectará a todos. Deben tomarse en cuenta a las personas mayores, un miembro con alguna discapacidad, si hay niños o bebés. Incluso si alguien padece alguna alergia que impida tenerlo. Quiénes querrán involucrarse y participar activamente en la educación, actividades, alimentación, gastos u otros, así como el tiempo de convivencia.
  • Si ya hay animales en casa, asesorarnos con un entrenador calificado o un etólogo si es factible una relación entre ellos, cómo presentarlos o cómo proveer a cada uno lo que requiere si no se deben juntar.  
  • Incluir la atención del nuevo miembro dentro de nuestra rutina.
  • Prevenir al contar con alternativas de personas confiables para cuidarlo ante un cambio: vivir en pareja o divorciarse, tener hijos, una nueva casa (si aceptan animales, si cuenta con espacio suficiente), cambiar de trabajo, enfermarse, envejecer, viajar, desastres naturales, en fin.
  • Destinar parte de nuestro presupuesto al gasto fijo de comida, atención veterinaria preventiva y curativa, productos de limpieza, lúdicos, análisis clínicos periódicos, viajes, pensión, entre otros.
  • Durante el periodo de adaptación, la paciencia será clave, porque puede mostrarse inapetente, padecer depresión, no interactúa, es destructivo, no está entrenado para hacer sus necesidades en el lugar adecuado, por mencionar algunos.
  • Es preferible adoptar en el momento en que estén los demás miembros en casa y puedan observar su conducta: tiene apetito, explora, duerme, manifiesta interés por jugar, incluso cómo orina y defeca. Si hay niños, adultos mayores, enfermos, así como otros animales en casa, cómo se comporta con ellos y supervisarlos. Posteriormente podremos dejarlo por periodos cortos de tiempo para que se acostumbre a nuestra rutina y gradualmente a la ausencia de personas.