¿Es momento de entrenar a mi cachorro?

Como seguramente sabes, los perros son capaces de realizar una amplia cantidad de actividades de baja, mediana y alta dificultad. A lo largo de su vida podemos ayudarlos a desarrollar sus habilidades y enseñarles unas cuantas más; todo depende de cómo decidamos guiarlos para adquirir estas destrezas.

Si tienes un cachorro, seguro has llegado a ese momento crucial en el que te preguntas, ¿cuándo es el momento correcto para iniciar con su adiestramiento?

Aquí te contestamos:

Desde el nacimiento de tu mascota, su cerebro está en constante procesamiento de información, es decir, de aprendizaje. Aquellos perros que desde el tercer día de nacidos reciben contacto físico con humanos, son expuestos a entornos que los hacen ser perros más tolerantes, sociables y con una reacción más activa.

Sin embargo, lo antes mencionado debe estar siempre supervisado por un Médico Veterinario con experiencia o de ser posible un buen criador que sea consciente de la importancia de esta interacción y que pueda auxiliar en el manejo de estos pequeños animales.

Se cree que se debe comenzar el adiestramiento en la etapa juvenil, la cual ya es tardía porque durante los meses previos ya se habrán establecido conductas no deseadas, por ejemplo, cuando salta para saludar o jala de la correa, que además ya están reforzadas de manera inadvertida y habrá que enseñarle nuevas conductas o a controlar las adquiridas.

Conforme un perro se desarrolla pasará por diferentes etapas, cada una con diferentes grado de desarrollo físico, locomotor, sensorial, mental, en el que se van produciendo cambios emocionales, sociales y psicológicos; que lo ayudarán a aprender a resolver situaciones y tareas cada vez más complejas.

La capacidad de atención de un cachorro es menor; se distrae con mayor facilidad ante sonidos, olores, movimientos, niños, juguetes, otros perros, en fin. Por tanto, puede cansarse más rápido ante retos que le parezcan difíciles o aburridos, o le tome más tiempo comprender lo que se le pide, incluso que sus movimientos sean más lentos o ligeramente descordinados para nuestras expectativas.

Pero si el aprendizaje se hace de forma gradual conforme a su desarrollo, se puede transformar en resolución de tareas y situaciones más elaboradas, así como en acciones corporales más precisas, donde su capacidad de concentración y atención se incrementa.

Entre la 7ª y 8ª semana de vida, se le puede educar sobre cómo comportarse; un animal con buena salud física y mental, puede aprender a realizar conductas bajo comandos de obediencia visuales y verbales de menor grado de dificultad como “sentado”, “echado”, o dar la pata, y disfrutará más de aquellos ejercicios donde haya cercanía y contacto físico con la persona que está intercambiando información, ya sea un adiestrador profesional o el propietario.

¿Estás listo para adiestra a tu animal de compañía?

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