Mi mascota tiene bichos, ¿cuáles?

Los ectoparásitos son aquellos que se encuentran en el exterior del organismo de nuestras mascotas. Podría decirse que las garrapatas, pulgas, chinches, piojos y ácaros (sin contar moscas y mosquitos) son fáciles de controlar, sin embargo existen muchas situaciones por las cuales el manejo del desparasitante puede fallar, además hay que tomar en cuenta que no todos éstos se tratan por igual.

Hace algunos años, la literatura médica, según el conocimiento que se tenía para el control de parásitos, hacía que hubiera presentaciones no deseadas de desparasitantes y la más común era en presentación de talco, el cual, a pesar de ser barato, era el que más ocasionaba cuadros de intoxicaciones, principalmente en cachorros.

De ahí le seguían los jabones y champús, los cuales también están relativamente en desuso. Estos productos generalmente eran empleados sólo para piojos, chinches y pulgas, pero para garrapatas la cosa cambiaba, ya que únicamente existían fármacos muy tóxicos y debían de aplicarse de forma regular considerando el ciclo biológico de la garrapata que afecte a nuestra mascota.

Es importante mencionar en este punto que algunos medicamentos empleados contra garrapatas no sirven para pulgas, por la razón de que tienen mayor actividad de movilidad, por lo que no eran suficientes las concentraciones adecuadas de estos desparasitantes para combatirlas. Posteriormente, en los años 90, aparecieron los reguladores hormonales del crecimiento de los insectos (HGR), los cuales, junto con un desparasitante externo, se convirtieron en un éxito. Pero las garrapatas todavía seguían saliendo de su espectro de acción.

A principios de este siglo, las pipetas o productos spot on (esto es, que se aplican en un solo lugar, sin extenderse por lomo o cuartos traseros) siguieron la tendencia con un buen efecto. No obstante, un error común que se ve en la clínica es la compra del producto inadecuado según la especie; esto es de suma importancia y se debe tener en cuenta que algunos de estos productos no son para gatos, lamentablemente es común recibir felinos intoxicados por empleo de desparasitantes para perro o incluso por exceso de medicamento.

Actualmente los laboratorios siguen con el proceso de mejorar los productos y la vía de administración para hacerla más afectiva, entre estas opciones se encuentran las tabletas, con las que logramos el control de parásitos externos en general, aunque con periodos variables de uno a tres meses, incluso controlando ácaros de piel, que pueden ser difíciles de manejar y controlar por la posibilidad de intoxicación con los desparasitantes usados.

Sin comentarios

    DEJA UNA RESPUESTA