Nibelungo: El gato azul

El pelaje de color azul en los gatos siempre ha llamado la atención de los criadores y aunque puede aparecer en varias razas de gatos, son solamente cinco las que son exclusivamente azules: el Chartreux, originario de Siria y con una antigüedad de más de mil años; el Korat, del sudeste asiático y considerado un gato de buena suerte desde hace seis siglos por lo menos; el Azul Británico, cuya crianza se ha incrementado en las últimas seis décadas; el Azul Ruso, cuyo color y pelaje resultan incomparables; y por supuesto su vástago el Nibelungo.

Es indispensable mencionar que el color azul de los gatos es considerado una dilución del color negro y que esta atenuación del color que da como resultado al azul, está dada por un gen recesivo, por lo que las dos principales características del Nibelungo, que son su color y la longitud del pelaje están dadas ambas por genes recesivos.

Por desgracia, el número de ejemplares de la raza Nibelungo es muy bajo todavía y en todo el mundo apenas suman unos cientos. Sin embargo, se está destacando como uno de los gatos más hermosos del planeta, pues sólo él y su progenitor el Azul Ruso, pueden presentar la misma intensidad en el color de su pelaje.

Este gato debe ser considerado un verdadero tesoro, tal como aquellos que celosamente custodiaban los protagonistas del antiguo Cantar de los Nibelungos. En si mismo es una joya exquisita e inapreciable, rodeada de un halo plateado y en cuyo pelaje quedó plasmada la niebla de las montañas y bosques de un mundo mágico al que los seres humanos comunes somos ajenos.