¿Qué es un gato feral?

 

Los gatos ferales y el TNR

Los gatos ferales son aquellos animales que se han adaptado más al ambiente que a las personas, por lo tanto destaca un comportamiento más salvaje porque no han convivido con humanos. Conservan sus instintos de caza y reproducción. Normalmente están en sitios abandonados como edificios o construcciones, en bosques o callejones. Por ello es difícil acariciarlos, atraparlos y esterilizarlos.

Sin embargo, asociaciones, como Gatos Pingos, hacen un trabajo fabuloso con sus famosos TNR (siglas en inglés de trap-neutering-return, que en español es: atrapar, esterilizar, soltar). Este grupo de activistas es muy noble, amoroso y paciente con los mininos, porque pueden esperar semanas o meses para capturar a toda una comunidad de ferales. El TNR consiste en atrapar a los gatos, llevarlos a un veterinario para que los esterilice y una vez que se han recuperado, devolverlos a su hábitat. 

Ellos han esterilizado a poblaciones numerosas que corren riesgo de ser envenenados o ser aplastados porque viven en escombros o edificios a punto de colapsar, torturados por gente y también por reproducirse sin control y, tristemente, muchas veces las crías no sobreviven por las inclemencias del tiempo, por peleas entre machos o por falta de alimento.

Puedes seguir en Facebook el trabajo de este grupo que si bien sabe que no puede quedárselos o buscar familia para todos los que rescata, esterilizarlos es una manera de disminuir la población felina, ya que no hay suficientes hogares responsables y amorosos para todos los animales que nacen.

Imagina: de una pareja de gatos, en sólo seis años nacen más de 70 mil animales, pues se multiplican de forma exponencial. También estas asociaciones saben que es peligroso dar en adopción gatos ferales a familias que no cuentan con los conocimientos o experiencia necesaria, por eso utilizan estas técnicas que previenen un mayor número de gatitos callejeros.