Medidas de seguridad: la transportadora

Por: Elena Díaz

Docente y activista por los derechos de los animales

Muchos animales son víctimas de desastres naturales por falta de seguridad de sus dueños. Algunos huyen despavoridos al no traer correa durante un paseo, otros son olvidados porque sus dueños los abandonaron y unos más quedan atrapados por encontrarse atados en una azotea o presos en una jaula (y sin agua ni alimento).

Una de las medidas más importantes y que dan una mayor probabilidad para que un animal pueda ser devuelto a su hogar en caso de algún desastre es la placa de identificación con datos actualizados: nombre, domicilio y teléfono. También se aconseja que cuando el gatito tenga cita con el veterinario se lleve en una transportadora para evitar que escape y se pierda (además su comodidad estará garantizada). Es importante acostumbrarlo a su uso y acudir a lugares más amigables transportándolo en ella, ya que de no hacerlo la asociará  con el veterinario y cada vez será más tormentoso meterlo.

Este aditamento garantiza la presencia cercana a nosotros de quien más queremos. En caso de un temblor o inundación, podremos dirigirnos a un refugio con nuestro felino. Sobre todo recordemos que son seres vivos muy curiosos y pueden meterse en problemas en lugares desconocidos; en casa sabemos qué riesgos puede haber, pero en un lugar ajeno pueden caerse, resbalar o quedar atorados. Las transportadoras son muy útiles porque los diseños cada vez se acoplan más a los animales: hay algunas con recipientes en los que el contenido no se derrama, cuentan con suficiente ventilación y espacio para meter una camita o una manta. Por eso, para quienes tienen un gato, la transportadora es de los mejores accesorios, sólo se trata de convencer a nuestro minino de que no es un artilugio dañino.