Cachorros: todo lo que necesitas saber

Por: M.V.Z. Gabriela Constantino

Ya hemos hablado de la socialización y de cómo construir una buena relación con tu cachorro, aquí te dejamos algunos otros consejos.

  • Entrenamiento para ir al baño

Los perros tienen preferencia por algún sustrato en donde orinar y defecar, aunque cada uno es distinto. Tú puedes influir en esta conducta y enseñarle el lugar que consideras más conveniente.

Si tienes una rutina en la que planees a qué hora darle de comer, cada cuánto, los paseos, sus siestas, el tiempo de juego, será beneficioso para saber cuándo necesita hacer sus necesidades. Eso sí, considera que un cachorro necesita hacerlo con mayor frecuencia, sobre todo cuando todavía no controla sus esfínteres.

  • Ejercicio

La actividad física varía en relación a la raza, edad, condición de salud, peso. Ejercítalo al menos 60 minutos, todos los días. No todos los cachorros aguantarán ese tiempo de corrido, divide el ejercicio durante el día. Tu perrito te indicará su tolerancia: si ya no quiere jugar, si se distrae con alguna otra cosa o si se sienta o echa. La actividad física mantiene en forma músculos y articulaciones. Además secreta neuroquímicos que producen placer y si está relacionado contigo, se fortalece la relación.

  • Juego y juguetes

El juego es parte de la conducta natural del cachorro, puede ser para que se entretenga solo, con sus pares, con perros mayores (tomando en cuenta las medidas preventivas) y con su familia humana, algo que también disfruta mucho. Si lo mantienes ocupado en algo productivo como jugar con objetos permitidos, mejorará su habilidad mental y estimulará su aprendizaje; así se reduce la posibilidad de que destruya plantas, zapatos u otra posesión preciada.

  • Ejercicios de obediencia y herramientas de control

A partir de la cuarta a la quinta semana de vida puede aprender comandos porque ya tiene la capacidad (a nivel neurológico y musculoesquelético), además todo es nuevo para él y puede estar muy entusiasmado para llevar a cabo actividades juntos. Así que puede sentirse maravillado con lo que le enseñes o bien sentir miedo y frustración, depende de cómo lo hagas (no olvides que su cerebro continúa desarrollándose).

Enseñarle comandos forma parte de la relación que tiene contigo, favorece la confianza, estimula el autocontrol y predice la comunicación.

  • Descanso y sueño

Ambas forman parte de su salud mental y física. Aunque se encuentra en una etapa con mucha energía, la demanda para recuperar ese gasto es alta, ocupando alrededor de 12 o más horas de sueño, las cuales alterna en diferentes momentos y debe contemplarse como una actividad cotidiana.

Dependiendo de tu rutina, se pueden adecuar sus patrones de sueño. Por ejemplo, si pasa la mayor parte del día solo y duerme varias horas, tendrá más ganas de jugar, estará más activo y demandará más atención cuando llegues; aunado a que posee hábitos crepusculares, puede convertirse en una situación molesta si eres de los que regresan a casa por la tarde o noche a descansar.

Siempre es bueno consultar a un experto respecto a todos estos temas, es mejor estar preparado para la llegada de nuestro nuevo amigo.

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