¿Qué alimentos no debo darle a mi gato?

Es importante saber que muchos de los alimentos y condimentos que usamos en nuestra comida pueden resultar muy tóxicos para nuestros gatos, exponiéndolos a enfermedades y agentes infecciosos que les impiden crecer sanos y felices, y en casos críticos, hasta ocasionarles la muerte.

A continuación te presentamos algunos alimentos dañinos para tu felino:

Chocolate: Además de que los gatos no registran el sabor dulce, contiene una sustancia tóxica que les causa vómito, diarrea y depresión, llevándolos incluso a la muerte.

Cebolla y ajo: Alimentos indispensables en cualquier cocina, aunque para nuestras mascotas resultan muy dañinos por sus agentes oxidantes, ya que dañan sus glóbulos rojos y pueden causarles anemia.

Huevo crudo: Contiene una proteína que impide el uso de las vitaminas del complejo B, causando dermatitis, caída del pelo y problemas nerviosos.

Leche o cualquier producto lácteo: La mayoría de gatos adultos son intolerantes a la lactosa, por lo que podría causar vómito y diarrea a tu mascota. Se recomienda que sólo beban leche materna siendo cachorros.

Pescado crudo y carnes crudas: (Si, también el sushi), pueden contener bacterias que les causa intoxicaciòn alimentaria; además, una enzima que contiene el pescado crudo destruye la tiamina. La falta de tiamina puede causar problemas neurológicos graves y conducir a convulsiones, e incluso al coma.

Hígado de res y pollo: Tóxicos por la vitamina A.

Uvas y pasas: Pueden ocasionarles insuficiencia renal aguda.

Huesos: Un gato se puede llegar a asfixiar con un hueso; por otra parte, los huesos pueden astillarse y bloquear el tracto intestinal, causando incluso la perforación de los intestinos.

Aguacate: El aguacate puede ocasionar acumulación de líquido alrededor de los tejidos del corazón y ser mortal, así como también diarrea, vómitos, dificultad respiratoria, entre otros problemas que pongan en riesgo su vida.

Nueces: Las nueces contienen una toxina que puede afectar al sistema digestivo y nervioso del gato.

Ahora ya sabes, lo que parece delicioso e indispensable para ti, puede resultar dañino y muy peligroso para tu animal de compañía.