A mi perro le duelen los oídos… ¿qué puedo hacer?

Como seguramente sabes, el oído en los perros es su segundo sentido más importante después del olfato, ya que gracias a él pueden registrar sonidos imperceptibles para nosotros.

Además, la comunicación audible es importante para su socialización al servirles para descifrar los ladridos, gemidos, gruñidos y aullidos de  otros cachorros; e incluso para mantener una comunicación con nosotros.

Es por ello que es sumamente importante el cuidado y la prevención de ciertas enfermedades que pueden afectar la audición de nuestro animal de compañía.

Y es que uno de los principales factores para desarrollar alguna infección pueden ser las bacterias como la Staphylococcus pseudintermedius, la Pseudomonas aeruginosa y las Streptococcos spp, E. coli y Proteus spp.

Si observamos que nuestra mascota presenta picor o comezón (rascado de las orejas, que las tallen contra una superficie, dolor al tocarlas, sacudido de la cabeza, así como enrojecimiento auricular, inclinación de la cabeza, aumento del cerumen, cambio de color o mal olor en las orejas) debemos acudir con un veterinario especializado para que realice una evaluación médica completa.

Él te hará diversas preguntas y realizará una exploración general del oído, seguido de un examen más específico para evaluar la mucosa ótica, las características del cerumen, detectar la presencia de cuerpos extraños o neoplasias y verificar la integridad de la membrana timpánica.

Es importante decirte que en algunas ocasiones el paciente deberá ser sedado para hacerlo, sobre todo porque el Médico Veterinario deberá tomar una muestra para el estudio citológico y detectar los microorganismos involucrados en el proceso inflamatorio. Quizá también realice un lavado y de nuevo evalúe la integridad de la mucosa y de la membrana timpánica.

Si la causa de la inflamación del oído es alguna cuestión sistémica, se tendrán que tratar las causas involucradas para que el tratamiento tenga éxito. Incluso pueden ser necesarios medicamentos vía enteral u oral, en conjunto con el tratamiento local.

Aunque el tratamiento de la mayoría de las otitis tiene un buen pronóstico, es importante trabajar en la prevención. Observemos las orejas de nuestras mascotas, junto con limpiezas periódicas, así como visitar regularmente al Veterinario para detectar los signos de una posible enfermedad.