¡No más perros gorditos!

Como hemos dicho en varias ocasiones: un perro gordito no es un perro sano, y en la obesidad, así como con otras enfermedades, más vale prevenir que curar.

Y es que como seguro sabes, este padecimiento en particular tiene una serie de implicaciones negativas no sólo para la salud y bienestar de las personas, sino además para nuestros animales de compañía, sobre todo una reducción en la esperanza y calidad de vida.

Es por ello que a continuación les presentamos una serie de consejos que te ayudarán a prevenir algunos padecimientos médicos ocasionados por una mala alimentación:

  • Investiga si la raza de tu cachorro está predispuesta a la obesidad.
  • Has visitas periódicas al Médico Veterinario para llevar un registro del peso y condición general de tu mascota. Además puedes ser orientado sobre la mejor dieta para tu cachorro.
  • No le ofrezcas comida de humano, así evitarás otras enfermedades.
  • Recuerda que la esterilización puede ocasionar un aumento de peso, por lo que debes hacer visitas después de los primeros 6 (o 12 ) meses para controlar este padecimiento.
  • No olvides las sesiones de ejercicio. Tu perro debe tener actividad física de forma constante con juegos y ejercicio de manera gradual hasta llegar a los 30 minutos diarios.
  • Si tu perro es de una raza grande cuida más su peso, ya que sus articulaciones son más susceptibles a dañarse.
  • No olvides que en más del 90 por ciento de los casos de obesidad en mascota el dueño es el principal responsable.

Como puedes darte cuenta, las visitas al especialista son sumamente importantes en el cuidado de tu mascota, principalmente para revisar el estado nutricional en el que se encuentra y las necesidades energéticas que tiene.

¿Tú cómo cuidas a tu mascota?