Aburrimiento felino… destrucción segura

Todos sabemos que los gatos son cazadores natos; pese a vivir en el interior de un hogar y comer todos los días, necesitan realizar esta actividad diariamente.

Y justo por ello, tienen la necesidad de saltar, correr, hacer equilibrio, explorar, trepar, acechar, observar, utilizar sus garras y sus cinco sentidos.

Pero, ¿qué ocurre cuando un felino no desahoga toda esa energía?

Tanto el aburrimiento como el estrés pueden derivar en conductas como orinar fuera de su bandeja en señal de que algo no va bien para él. No es una protesta ni un castigo hacia la persona, sólo es una llamada de atención de que el gato no se encuentra bien.

Otras señales de que tu gato esta aburrido pueden ser:

  • Subirse a zonas altas y tirar cosas al suelo: Esto sucede porque el minino busca una respuesta de interacción y juego. Si no tiene con qué o con quién jugar, probará hasta que encuentre algo divertido que lo entretenga, y si le resultó divertido tirar algo, lo volverá a hacer.

  • Actividad nocturna y maullidos: No siempre que un gato maúlla por la noche significa que le falta actividad, también puede indicar miedo, soledad, nerviosismo, depresión, o estrés. Se nota sobre todo en gatos muy activos que no tienen recursos dentro de casa para entretenerse, que están todo el día solos y las personas que viven con ellos no les prestan tiempo o atención.

  • Conductas agresivas: También ocurre que por falta de actividad pueden estar frustrados y tensos, sobre todo un gato hiperactivo joven. Esto suele ocurrir con mayor frecuencia en mininos que han sido destetados demasiado pronto, que no han aprendido bien el autocontrol y la intensidad de mordida.  La falta de actividad y de estímulos puede llevarles a acosar a otros animales, e incluso a mordernos los pies mientras caminamos, o atacarnos en un momento de excitación por juego para después salir corriendo.

Este tipo de señales no hay que dejarlas pasar nunca: si el gato necesita descargar un exceso de energía, debemos ayudarle. Hay problemas que pueden desencadenar alguna conducta agresiva y uno de ellos es la falta de actividad, que tiene fácil solución.