¿Cómo tratar a un perro agresivo?

Cuando se trata de rescatar a un perro en situación de calle hay que estar muy bien informado para no hacer que el can corra peligro o nos ponga en riesgo por alguna agresión.

Y es que es muy probablemente no conozcamos el origen de estos Animales de Compañía y el tipo de comportamiento que podrían presentar después de vivir algún tipo de maltrato o malas experiencias.

Por esa razón queremos presentarte una serie de recomendaciones para facilitar la convivencia y rescate de estos animales:

  •    Introducción calma y placentera: Un ambiente nuevo debe asociarse a algo placentero, porque los cambios producen estrés que se puede traducir en miedo. Aconsejamos que si un perro mestizo llega a tu hogar debes introducir a cada miembro de la familia (humana y animal) de forma independiente, favorecer la calma, utilizando voz baja, sin excitación.

 

  •    Utiliza premios: Refuerza los comportamientos deseables (la calma, que permita el contacto); pueden ser desde una caricia hasta golosinas para perros.

 

  •    Busca asesoría: Si al intentar tener contacto con el perro observas que amenaza mostrando los dientes, ladra o lanza mordidas, busca ayuda sin dudar: no minimices ninguno de estos signos. Tampoco trates de “apapacharlo” en esta situación, porque sólo la agravará.

  •    Limita los recursos: El acceso a la comida, premios, espacios, caricias y contacto, lo estableces tú y tu familia; no “compenses” el sufrimiento que tuvo antes. La nueva relación tiene nuevas reglas: un perro tiene una capacidad de adaptación extraordinaria; utiliza eso a favor.

 

  •    Socializa más allá de la casa: Una vez que convivan con él de manera segura, que permita que se le ponga collar y correa, es tiempo de hacerlo. Como todo perro, necesita sus horas de paseo durante las cuales se topará con congéneres y personas desconocidas, que quizás asocia con experiencias negativas. Obsérvalo, y nuevamente, premia la calma.

 

  •    ¡Hazlo sentir seguro!: Así le transmites seguridad; lleva la correa floja y corta, al inicio procura ambientes que no tengan mucho movimiento de personas y animales, para que tengas más control de sus acciones.

  •    Anticipa cualquier acción agresiva: Presta atención a las señales, infórmate sobre las posturas corporales que puede presentar, ya que éstas varían dependiendo del origen de la acción. No serán las mismas en una agresión provocada por miedo, que una relacionada con dominancia o protección de recursos.

 

  •    Interrumpe la agresión: Al conocer estas señales serás capaz de evitarla o interrumpirla; puede ser desde un simple “no” con un ligero jalón de correa, hasta alejarse del detonador de la acción.

 

  •    Limita las visitas: Durante la adaptación, conforme él y tú ganen confianza para que pueda interactuar de manera cómoda. Haz un plan de “introducción” a las visitas: el can se siente seguro en su nuevo hogar, pero quizás las perciba como amenazas.

  •    No fuerces la relación: El tiempo que toma la generación de confianza y seguridad varía en cada caso; habrá perros tímidos, no necesariamente con miedo y poco a poco se irán conociendo; u otros cuyo carácter hará que rápidamente quieran “treparse a las barbas”. Conviértete en el “regulador” de la relación, pero no esperes algo del perro que no puede ser.

¡Conoce a tu mascota!