¿Cómo preparo a mi perro para el invierno?

MAVZ Esp Martha Hernández Arellano

Hospital Veterinario de Especialidades, FMVZ, UNAM

 

Llega la época de frío, y con ella momentos maravillosos como la Navidad para disfrutar en familia y amigos… entre ellos, por supuesto, nuestro amigo perruno.

Por todo esto es fundamental prepararnos  para prevenirle enfermedades que arruinen esta bella temporada.

Para comenzar, debemos dejar en claro que todos los perros tienen variaciones en cuanto a su sensibilidad al frío, la cual depende de factores como el pelaje; hay razas cuyo manto es abundante y con una doble capa de pelo, como los perros de origen nórdico: el Alaskan Malamute, el Husky siberiano, el Samoyedo, el Akita Inu, así como el Shiba Inu y los tipo Spitz, lo cual hace que estos amigos peludos disfruten del clima sin problema.

Eso a diferencia de otras razas de pelo corto como el Bulldog inglés y el francés, que tienden a ser muy sensibles a los cambios bruscos de temperatura.

También podemos mencionar al Chihuahueño, al Dachshund, los galgos, entre otros perros que poseen el pelo más corto, quienes podrían requerir un abrigo o ropa adicional a su propio pelaje.

Sin embargo, debemos ser cuidadosos en este aspecto, ya que hay algunos que se estresan mucho al ponerles ropa. Por eso hay que tener en cuenta que deberá ajustarse a su cuerpo perfectamente, pero sin que sea demasiado ceñida (sobre todo en las razas robustas) u holgada. Por fortuna en el mercado hay una gran variedad de prendas especialmente diseñadas para esta especie que se adaptan a cada cuerpo y complexión, recordando que además no deben causarle lesiones por fricción,  sobre todo en las zonas de su cuerpo que tienen más movimiento, y que tampoco impidan su libre andar.

Pero, ¿cómo protegerlo del frío dentro y fuera de casa?

Hay perros que viven en lugares donde incluso cae nieve y no viven dentro del hogar; en ese caso es de suma importancia que cuenten con un refugio o casita especialmente acondicionado, hecho de materiales térmicos y además aislado (esto es, hay que revisar que no tenga rendijas o goteras en techo, paredes o piso) que los proteja del viento, la nieve o la lluvia, y además deberá contar con un tapete o cama que siempre deberá permanecer seco y limpio (hay que revisarlo con frecuencia).

Si nuestros amigos peludos viven dentro de casa, de todas formas hay que cuidarlos.

Deberemos ofrecerles un lugar alejado de las corrientes de aire, pero también de lugares muy calientes. Por otra parte, en época de frío no es raro que llueva, por lo mismo en caso de que llegaran a mojarse debemos asegurarnos de secarlos muy bien; en lugares donde cae nieve hay que verificar que el agua de beber no se congele y que esté limpia y a libre acceso.