El Quetzal:  Un ave sagrada

Endémico de nuestro continente y considerado uno de los más bellos del mundo. Fácil de identificar por sus colores vibrantes y gran porte.

A continuación algunas de sus características:

Apariencia

El verde cubre casi todo su cuerpo y contrasta perfectamente con el color rojo brillante que presenta en todo el pecho. Algunas plumas suelen observarse azules o doradas, dependiendo de la incidencia de luz solar; los machos se caracterizan por mostrar un color más intenso que las hembras, por su penacho erizado y también por la inconfundible cola de gran tamaño que crece hasta los tres años y puede alcanzar los 70 centímetros de largo, con tres largas plumas estéticas. El cuerpo del quetzal mide unos 40 centímetros de largo, con un peso que oscila entre los 180 y 210 gramos.

Antigüedad

Las culturas mesoamericanas utilizaban sus plumas para adornar sus atuendos reales, y también para hacer trueque. Era considerada un “ave sagrada” y fue venerada durante siglos. Los mayas le llamaban kukul, mientras que los aztecas lo conocían como quetzaltototl. Para estas culturas el quetzal era símbolo de fertilidad, de la abundancia, y de la vida. También llamado el “dios del aire”, en esa época se encontraba en un territorio bastante extenso, por ejemplo, en el Pueblo Mágico de Cuetzalan, Puebla, donde abunda la vegetación y la niebla.

Hábitat

Se distribuye en la parte sureste de México y Centroamérica. Vive en la selva montañosa, en espacios húmedos, en altitudes que llegan hasta los 3000 metros, donde suele posarse en las ramas poco elevadas, en las que permanece por largo tiempo casi inmóvil, y volviendo de vez en cuando la cabeza a la derecha y a la izquierda.

Reproducción

Monógamo: aunque migra, regresa en la temporada de cortejo al territorio de apareamiento para reencontrarse con su pareja del año anterior y continuar otro ciclo de reproducción. Construye su nido en lo alto de los árboles inhabitados o en los huecos que dejan los pájaros carpinteros.

Alimentación

Se considera una especie omnívora, en su juventud devora pequeños vertebrados, así como insectos y moluscos; posteriormente los sustituye por diferentes frutos, siendo el 40 por ciento de su comida los aguacatillos silvestres.

Un ave relativamente sedentaria, solitaria y  muy territorial. No es precisamente muy ágil al vuelo. Emite varios sonidos, entre ellos un suave silbido que se hace más intenso para después disminuir.

Su extinción

En México, la situación actual del quetzal es realmente preocupante, ya que se encuentra en peligro por ser altamente cotizada como ave de ornato, sufriendo de la caza y el comercio ilegal.

No sólo eso, la pérdida de su hábitat, el cual se ha reducido un 78 por ciento en los últimos 30 años, es otro de los grandes problemas.